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En
la Edad Media, se usarán las antiguas rutas romanas trazadas
de acuerdo a la geografía del lugar. Una de las vías,
atravesaba el corredor del Cadagua (de origen romano), pasando por
el alto de Kastrejana y Zalla, rumbo a nuestro municipio y el Berrón,
adentrándose en la Meseta.
La villa de Balmaseda se consideraría
en la Alta Edad Media, por lo mismo, hito importante de la ruta
jacobea de la costa.
Los reyes de Castilla hasta los Católicos, fueron propicios
a los judíos.
La Aljama de Balmaseda fue protegida
por don Pedro Fernández de Velasco, hijo del conde de Haro,
y su mujer doña Mencia de Mendoza.
En 1483 (año en el que se
estableció la Inquisición), los vecinos de Balmaseda
se sublevaron contra los judíos. Así, se dispuso,
que ningún judío podía venir de nuevo a vivir
a Balmaseda, ni casarse fuera de ella los hijos e hijas de los que
habitaban. Aún a pesar de la oposición de los Reyes
Católicos, siendo alcalde Pedro de Terreros, en el año
1486, Pedro Sánchez de Terreros, Juan Machón, Pedro
de Zumalabe y Sancho Velasco llevan a cabo la expulsión.
Como consecuencia de esto, son castigados y acuden a hacer descargos.
En 1492, es cuando llega el Edicto firmado por los Reyes Católicos.
La villa de Balmaseda se constituyó
como tal en el año 1199. El artífice de la fundación
fue Lope Sánchez de Mena, Señor de Balmaseda y de
Bortedo, quién mediante la concesión del Fuero de
Logroño, sancionó jurídicamente un enclave
comercial. Después de estos acontecimientos, la villa se
convirtió en una ciudad-mercado.
Con el objeto de garantizar este
estatuto jurídico, lucharon por la confirmación de
todos los privilegios, que hasta entonces habían obtenido.
Las confirmaciones de los privilegios se llevaron a cabo por Lope
Díaz de Haro II, Señor de Bizkaia (1234), Alfonso
X(1256), Fernando IV(1312), Alfonso XI(1315), Pedro I(1351), Enrique
II(1367,1371), Juan I(1379), Enrique III(1393), Juan II(1407), Enrique
IV(1457), los Reyes Católicos(1499) y Juana I(1511).
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